Se trata de un retrato costumbrista algo extraño para la época, pues casi siempre los maestros gustaban más de grandes paisajes y marinas, donde explotar los trazos de los pinceles dando la impresión de que detrás de éstos, se escondía (o mostraba) el motivo que les llevó a alcanzar este nivel de gran maestro de la pintura.
La obra se titula curiosamente:
"EL VECINO DEL BLOQUE 3, PISO 7º Y PUERTA 3 ATAVIADO COMO UN MAYORAL PARA PREPARARSE EN UNA TARDE DE NOCHEBUENA A DAR RIENDA SUELTA A SU ARTE SIN PARANGÓN.
Espero que disfrutéis admirando este hallazgo de la historia de la pintura.
Por cierto: para verlo en su mayor plenitud pinchad el la imagen para acceder a una ventana de mayor tamaño y poder apreciar así los trazos con los que el artista no deleita.
Abracitos para todos.
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